viernes, 18 de julio de 2008

Chau


Me despido de ustedes hasta que me digne nuevamente a relacionarme con este artefacto...descolgaré luego de una semana bastaaaante agitada; reseña, parcial, sueño, dolor de espalda, de cuerpo, cierre de ojos....precisamente ahora llevo dormidas desde el miércoles apenas 6 horas (no exagero).

Me espera un viernes de siesta reparadora por la tarde, reencuentro con amigas por la noche, mas siesta del sábado por la tarde, noche de fiesta con la familia, y un domingo para festejar por partida doble: día del amigo y cumple n° 4 de San...



...Mi San'...

miércoles, 2 de julio de 2008

El yeso

Novedades
*Me cai de la moto
*Me enyesaron
*Al doctor le interesa mas saber cómo está el yeso que cómo está mi mano
*Cuando le interesa cómo está mi mano...oh, sorpresa, está fracturada!!!
*20 días más de yeso

Frases que me desconcertaron y/o desconciertan

* Qué boluda! (el 80% de la gente que me pregunta qué me pasó)
* Hola, sí, me acuerdo, nada más era para ver cómo estaba el yeso (el doctor, "chau" y me manda a mi casa, esto a las 8 de la mañana el día de mi cumpleaños)
* Felíz cumple y felicidades por el yeso (Flor, en su firma en el yeso)

Después están las actitudes, por ejemplo la de mamá que me dice cuando me enyesan, "siempre te cuidé y nunca te pasó nada, ahora te tenés que cuidar vos" y después está cortándome la comida. (Sólo me desconcierta, no me parece para nada mal, como es de suponerse).

Y sí, es cierto que puedo hacer gran parte de las cosas que me hacen los demás...(a escondidas). Hay que sacarle jugo a algo que me rompe soberanamente. Y ya saben lo gustosa que recibo los tipos de mimos más variados.


viernes, 27 de junio de 2008

Confidencial

"Fueron jóvenes los
viejos
pero la vida se ha ido
desgranando en el
espejo
y serán viejos los
jóvenes
pero no lo divulguemos
que hasta las paredes
oyen"

El miércoles fue mi cumpleaños y para desilusión de los que me creían amante eterna del festejo de dicho suceso y un poco más despierta, recién este año me di cuenta de que significa que el tiempo pasa.
Y justo cuando me resulta irremediablemente triste.

Igual gracias a todos por recordarme que se me quiere y que cuando me lo demuestran de a muchos al mismo tiempo me pongo extremadamente idiota, y todos se me convierten un poco en "Aglayas"...Gracias de nuevo.

CURRICULUM
El cuento es muy
sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo
descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan
provisoria
que hasta el orgullo se
le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en
escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse
lentamente sabio
para saber que al fin el
mundo es esto
en su mejor momento
una nostalgia
en su peor momento un
desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.

martes, 27 de mayo de 2008

Acerca de por qué algunas personas desean emborracharse

Resulta ser que uno bebe demasiado sin proponérselo y esto tiene como inmediata consecuencia una borrachera no deseada. Aquí nos referiremos a aquella borrachera que es resultado de un previo deseo de emborracharse.

Existen diferentes razones por las cuales surge el deseo de emborracharse. No nos interesa juzgar la validez de tales razones, sino más bien exponer la practicidad o no que puedan tener para el fin al que se quiere llegar.

A ) Una razón muy recurrente es la de querer olvidar. Esta razón tiene como base primera el amor (contrariado, infiel, etcétera; para más ejemplos oiganse tangos). Dos apreciaciones existen acerca de la practicidad de emborracharse por esta razón: I) olvidar es algo que puede hacerse aún sin quererlo; por otro lado, aquí nos limitaremos al deseo de emborracharse, no al de olvidar (para métodos más o menos afortunados en este afán consúltese material relacionado con viajes, homicidios, suicidios; para éstos últimos oigánse también tangos); II) el éxito en emborracharse para olvidar se torna absolutamente sin sentido con la vuelta al estado de sobriedad (en el que, casi siempre, se vuelve a recordar).

B ) Otra razón para emborracharse es la de querer tomar coraje, puesto que nadie ignora el poder desinhibidor de la bebida. Querer ser portador de este atributo probablemente forme parte de un plan propagandístico prolongado a lo largo de la historia, del cual existe abundante literatura (batallas napoleónicas, por ejemplo). Apreciaciones: I) el coraje que nos puede dar la bebida no será empleado en ningún tipo de batallas. Existen casos en que se pretende demostrar tal atributo en situaciones de reyertas, cuyo posible y triste desenlace es dicho coraje yaciendo en el piso junto a nosotros o acompañandonos en una fugaz huida del enemigo. II) se pretende tomar coraje, recurrentemente, para, lo que se dice, encarar (avanzar, chamullar, levantar). Contra las posibles esperanzas de los más tímidos, debemos aceptar que este tipo de prácticas conviene llevarlas a cabo sin haberse emborrachado ya que, una vez pasada la borrachera, podría ocurrir lo contrario a la razón A, viéndose inútil borrachera y levante (olvido de nombre, de número telefónico, etcétera); situación prácticamente imposible de solucionar. III) sentirse con coraje, cuando es en demasía, puede no ser producto de la borrachera, sino simplemente de locura (veáse el caso del "valiente" de La Mancha).

C ) Finalmente, otra de las razones es querer divertirse. El sustento de esta razón lo puede dar sentirse aburrido o triste. Este es un fin que estadísticamente se cumple en la mayoría de los casos; no obstante, es necesario señalar que el sustento mencionado puede ser contraproducente ya que, una vez embriagados, o I) el aburrimiento que estuvo oculto hasta hacernos creer que había desaparecido por completo puede resurgir en forma de somnolencia, con lo que nos quedaríamos dormidos, o II) la tristeza que estuvo oculta hasta hacernos creer que había desaparecido por completo puede resurgir en forma de llanto, con lo que volvería la misma tristeza, incluso agravada.

Una posible conclusión de todo lo dicho es que querer emborracharse tiene mucho de querer recordar, de permitirse el miedo, de afrontar la tristeza, puesto que en cuestión de horas, la gran mayoría de las veces, no hay olvido, ni coraje, ni diversión; sólo un malestar llamado resaca, que se apacigua ingiriendo un uvasal.

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A qué viene esto, ni la más pálida idea.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Mi mamá no me quiere....

.....bue' no es tan literal. El tema es que estaba escuchando tangos y me acordé que mi vieja ha relacionado frases que he dicho con letras de tangos.
Me acuerdo que hace poco me estaba mirando en el espejo y dije "mirá, ma', parece que tuviera una percha acá, viste?, jeje", y ella comenzó a canturrear "flaca, fané descangallada, una percha en el escote...". No se acordaba más. Hete aquí dicha estrofa de dicha frase:

"Sola, fané, descangayada, la vi esta madrugada salir de un cabaret; flaca, dos cuartas de cogote y una percha en el escote bajo la nuez; chueca, vestida de pebeta, teñida y coqueteando su desnudez... Parecía un gallo desplumao, mostrando al compadrear el cuero picoteao... Yo que sé cuando no aguanto más, al verla así, rajé pa' no llorar..."

Y hace poco le dije "Nunca me voy a casar, dejame de joder!!!" a lo que ella contestó (?): "Nunca tuvo novio, pobrecitaaaa...". Tampoco se acordaba más.

"Pobre solterona, te has quedado sin ilusión, sin fé... Nunca tuvo novio, pobrecita, porque el amor no fue a su rincón de humilde muchachita, a reanimar las flores de sus años... Yo, con mi montón de desengaños, igual que vos vivo sin luz, sin una caricia venturosa que en mi pecho haga olvidar mi cruz "

....ya dije yo. No es que no me quiera: temo que sea futuróloga. (Y a mí, que ando con "todo eso del pasado", viste, me jode bastante).

miércoles, 30 de abril de 2008

Cortázar

El otro día me acordé de este texto hablando con Lau. Que lo disfruten.

Instrucciones para subir una escalera

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y más adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación produciría formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso. Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se la hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie). Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
Cortázar, Julio; Historias de cronopios y de famas

lunes, 25 de febrero de 2008

22

No iba a hacer "nada", y terminé prolongando el festejo hasta el domingo.
Faltó gente (no sobró birra), fue todo muy improvisado y, por lo mismo, lindo y divertido.
Se sintieron ausencias, pero también el afecto de estar en contacto con los que quiero y siempre están y estarán, sin duda.
Cosas a destacar:

* Mi mamá y su afán incansable por hacerme felíz, aunque me falten 5 pa'l peso (y lograrlo sólo en el intento)
* Santino y sus besos y abrazos en mi cama, recién despierta
* El mensaje de mi primo que, a la distancia, logra que la evocación de recuerdos que no tengo me hagan moquear, y esa mezcla rara que tengo de putearlo y adorarlo internamente
* Que entre las noches del jueves y el viernes llegué a olvidarme que era mi "cumpleaños" y todo se me tornó un festejo por los afectos.
* El remate, domingo a la tarde.


Por casi 3 días, sólo fui feliz. Tanto que mi documento debería constatar que Felíz, entre el jueves y el domingo, cumplió 22.

Cadena

Volvía con él a casa en micro y durante el viaje tuve que detenerme varias veces a mirar por la ventanilla, para saber por qué parte del trayecto iba, como perdida en el camino y hallada en él.
Me transformó el viaje monótono en un momento singular: tanto que entre emociones y alguna risita descuidada que se me escapaba, tuve que contenerme varias veces para que no se me escape un lea esto, señora, mire qué maravilla hacia mi desconocida compañera de asiento. Ubicación, sería tal vez la palabra que me frena con un esfuerzo sobrenatural. Hoy me pasó lo mismo, sólo que el compañero de asiento se las rebuscaba para mirar disimuladamente, aunque lo más probable es que no haya visto nada.
El consuelo que me queda por la "ubicación" de la que se peca teniendo cosas como esa entre las manos es cerrar el libro unos minutos antes de bajarme del micro, para que la señora o el chico descubran por dónde era que andaba el tiempo que no estaba al lado suyo, y tengan a su vez la posibilidad de sacar el boleto de ese viaje por su cuenta.

Gracias a Zimbon lei La función del Arte y me llevé el libro de su casa y en el micro tal vez alguien me vio embobada y vio la tapa del libro y tal vez lo está leyendo ahora mientras yo comento y muestro a todo el mundo que gracias a Zimbon lei La función del Arte y me llevé el libro de su casa...


El Libro de los Abrazos, Eduardo Galeano

jueves, 14 de febrero de 2008

Para los que se bajonean en este tipo de días

La internes tiene algo que decirles:


Palabras clave* a tener en cuenta:
-amigos
-expresan
-cariño



*Nota: no se incluyó "amor" puesto que particularmente hoy carece del sentido que quiero darle y está llena del sentido que intento omitir. Nótese que el párrafo citado no específica cuáles son esos "algunos países", ni cuales son los unos o los otros. De este modo Argentina cuadra perfectamente en el que celebra el Día del Amor y la Amistad.

Listo. Problema solucionado. A otra cosa papillón.

Me voy a festejar nuestro día, mates de por medio con Flor :)


Carinaaa...

El lunes fue el cumple número 21 de Carolina (formalmente), Cari (para la familia), Caro (para los amigos), Carinaaaaaaaaaaaa (para las bobas), y para mí que estoy incluida en todos esos ámbitos sirve cualquiera de estas opciones.

Nos reunimos en su casa a la nochecita (como siempre mi hermana, su creatura y yo, un poco impuntuales pero menos que de costumbre; hemos tenido retrasos de horas) para compartir mates (que gustosa acepto cualquiera sea la hora y circunstancia), luego comer unos riquísimos fatay hechos, creo, por todo aquel que preguntase si se necesitaba ayuda en la cocina. Cerveza y muchas risas fue lo que no pudo faltar como en todo festejo en casa de Caro.
La cosa se dio por finalizada tempranito porque el martes se trabajaba y/o estudiaba (mi caso) temprano. El sábado viene el auténtico festejo que, a propósito veníamos organizando creo que desde febrero de 2006. Obviamente nada de lo organizado tendrá lugar porque nos caracterizamos por organizar y luego dejar las cosas libradas a la espontaneidad, lo cual siempre es lo mejor porque termina siendo la mejor fiesta, mejor organizada (shhhhhhhh) y más divertida...al menos para los que se acuerdan o ven sus caras en las fotos.
Caro es un persona muy especial para mí, más que mi prima es una gran amiga con la que comparto muchas cosas, más allá de los gustos (el de frutilla NO NOS VA, ok?). Además se caracteriza por ser una persona con un gran sentido del humor, que sabe reírse de sí misma y hacer reír murchísimo a los demás.
Su rutina implica una serie de frases que hemos acordado en anotar ya que merecen quedar registradas por los siglos de los siglos para las generaciones venideras (?); acá les dejo dos de dadivosa que soy nomás.


"...y hacía tanto calor que me puse la remera tipo toples..." (no será tipo "top"???...no te veo onda nudista!!)
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Caro: ...re- cereal !!
yo: qué cosa?

caro: el asesino...

(se viene martes 13 auspiciada por Kellog's !!)
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Sobre todo, te quiero Carinaaaaa !!!!!!!
Felíz cumplesaños..(prometo para el sábado no hacer que se brinde por mí :)

miércoles, 13 de febrero de 2008

Neruda

No recuerdo exactamente cuando comenzó mi relación con Neruda. Creo que nadie lo recordaría en estos tiempos en los que demás está decir que la influencia de Neruda se ve en todos lados. En mi caso no recuerdo cuando fue que comencé a leerlo, pero sí recuerdo un momento en que aquello de la causalidad mágica que, según mi teoría ya esbozada en otra entrada, tiene el Libro, apareció indesligablemente de la mano del autor.
Una persona muy especial, de esas que contribuyen a su modo a marcar un período en la vida de uno, se apareció con Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Yo ya estaba yéndome, conteniendo lágrimas, a punto de quebrarme pero, evidentemente, persona y libro me buscaban. Agradecí el regalo y salí corriendo (sí, corriendo).
Sucedía que quería huir de un amor que no llegaba a ser poema, de una canción desesperada que no iba a escuchar nadie. Pero comenzaba a calmar a mis piernas sin dejar de aferrarme al libro, que lloré y lloró conmigo, e hicimos de mi amor (que no era) un poema, y de la canción la más desesperada, y todo se tornó delicisiosamente doloroso como, en mi opinión, deben sentirse los amores no correspondidos.

Particularmente De Bolsillo tiene unas muy buenas ediciones de la obra nerudiana que incluyen muy buenos prólogos y notas muy interesantes (todo "muy"...reiterativo). El libro que mencioné era de esta editorial. Me gustaría comprarme los que me faltan, pero no le voy a quitar al destino la diversión de hacerme correr huyendo, o quien sabe qué otra cosa.

-10-
Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.
Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Pablo Neruda,
Veinte Poemas de amor y una canción desesperada.

lunes, 11 de febrero de 2008

El Navegante

Comencé las vacaciones leyendo lo primero que encontré arriba de la mesa (en la que siempre se encuentra cualquier cosa que a uno se le ocurra), El Código Da Vinci (que al menos en esta entrada no merecerá ninguna atención especial). Finalizada la lectura de este último, me puse a revolver la biblioteca y encontré, por fin y con predisposición de mi parte para leerlo, El Navegante de Morris West; un libro que mi vieja me venía recomendando hace años y nunca me digné a leer. Antes de hacerlo, volví a interrogar a mi mamá acerca de qué fue lo que produjo en ella. Me habló acerca de una magnífica pluma, con descripciones de paisajes paradisíacos y hasta lágrimas provocadas por ciertos pasajes.
Existía la isla, y la sensación de que me había perdido durante mucho tiempo del poder disfrutar de la forma de escribir de este autor del cual nunca había leído nada.
Siempre que termino un libro siento como que me despido de un buen amigo del cual me separo durante mucho tiempo. Porque por más de que lo pueda volver a leer en cualquier momento, seguramente cambiará mi perspectiva, y me va a hacer pasar por nuevas sensaciones. También tengo la certeza de que gran parte de la magia del libro, cualquiera que sea, se debe a la causalidad de su llegada en ese preciso momento y lugar, y a la enseñanza que me deja, por mínima que sea, justo cuando andaba buscando una respuesta a alguna pregunta que incluso el mismo libro me revela.
En particular El Navegante llegó a mi vida justo cuando quería un buen descanso, cuando tenía muchas ganas de perderme en alguna isla desierta. Y durante algunos días viví con aquellos que llegaron a la isla, y me perdí en ese paraíso, pero también me las ví con el peligro de dejar todo atrás y tener que pensar en como afrontar las novedades, los peligros que implica aceptar un cambio de vida. Cuando lo terminé me despedí como de ese amigo que vino después de navegar por lugares paradisíacos y que ahora se va por un tiempo, después de haberme venido a visitar para darme esa paz que necesitaba. Y como buen amigo, él se había dado cuenta.